¿Qué son los ultrasonidos focalizados (HIFU)?
Son ondas de ultrasonido de alta intensidad que se concentran en un punto muy pequeño del cerebro. Muchos haces atraviesan el cráneo desde distintas direcciones y se juntan en ese punto. Allí producen calor y crean una lesión diminuta y controlada.
El punto elegido suele estar en el tálamo (una zona profunda del cerebro que participa en el control del movimiento). Al actuar sobre él, se interrumpe el circuito que produce el temblor.
Todo el procedimiento se guía con resonancia magnética. Así el equipo ve la zona en tiempo real y controla la temperatura. Se hace sin abrir el cráneo y sin dejar ningún aparato dentro del cuerpo.
¿En qué tipos de temblor se valora el HIFU?
Se plantea cuando el temblor limita la vida diaria y los fármacos no lo controlan lo suficiente, o no se toleran. Los casos más habituales son:
- El temblor esencial de las manos, sobre todo si dificulta comer, beber, escribir o vestirse.
- El temblor del Parkinson, cuando es el síntoma que más molesta y no responde bien a la medicación.
¿Qué límites tiene el tratamiento con ultrasonidos focalizados?
Actúa sobre el temblor del lado que se trata. No detiene la enfermedad que lo produce. En el Parkinson no mejora la lentitud, la rigidez ni los problemas de equilibrio, por lo que la medicación sigue siendo necesaria.
El resultado varía de una persona a otra. Con los años el temblor puede volver en parte, porque la enfermedad sigue su curso.
¿Qué pruebas se necesitan antes del tratamiento?
Antes de decidir, hay que comprobar que el tratamiento es posible y adecuado. Para ello se revisa:
- Que el diagnóstico del temblor esté bien establecido y que se hayan probado los fármacos adecuados.
- Una resonancia magnética del cerebro, para ver la zona que se va a tratar y descartar otras lesiones.
- Un TAC (escáner) del cráneo, para estudiar el grosor y la densidad del hueso. Si el hueso deja pasar poca energía, el tratamiento no es posible.
- Que la persona pueda hacerse una resonancia: algunos marcapasos o implantes metálicos la impiden.
- Que pueda estar tumbada y quieta durante varias horas.
- Otras enfermedades y fármacos, como los anticoagulantes (medicamentos que hacen la sangre más líquida).
¿Cómo es el procedimiento con ultrasonidos focalizados?
En general se trata un solo lado del cerebro en cada sesión. Como cada lado del cerebro controla el lado contrario del cuerpo, se elige la mano que más dificulta la vida diaria.
Antes de empezar se rasura la cabeza y se coloca un marco que la mantiene inmóvil, con anestesia local. Después, la persona se tumba dentro de la resonancia.
Durante todo el procedimiento está despierta. Primero se aplican pulsos suaves que no dejan lesión. Entre uno y otro, el equipo le pide que dibuje o sostenga un objeto, y le pregunta qué nota. Así se comprueba el efecto sobre el temblor y se ajusta el punto antes de hacer la lesión definitiva.
¿Qué efectos adversos puede tener?
Como cualquier tratamiento, puede tener efectos no deseados. Durante el procedimiento pueden aparecer dolor de cabeza, mareo o náuseas, que suelen pasar al terminar. Después, algunas personas notan:
- Inestabilidad al caminar.
- Hormigueo o adormecimiento en los labios o los dedos.
- Cambios leves en el habla o debilidad en el lado tratado.
- Estos efectos suelen ser pasajeros, pero a veces duran más o no desaparecen. Por eso se valoran con calma los posibles beneficios y riesgos en cada caso.
¿Ultrasonidos focalizados o estimulación cerebral profunda?
Las dos técnicas actúan sobre circuitos del cerebro que producen el temblor, pero de forma distinta:
- Los ultrasonidos crean una lesión permanente, sin cirugía abierta ni aparatos. El efecto no se puede ajustar después.
- La estimulación cerebral profunda implanta unos electrodos conectados a un generador, como un marcapasos. Requiere cirugía, pero la estimulación se puede ajustar con los años e incluso apagar.
- Los ultrasonidos se hacen, por lo general, en un lado cada vez. La estimulación puede actuar en los dos lados en la misma intervención.
¿Qué se hace en la consulta de Manresa?
En la consulta se confirma el tipo de temblor, se revisa el tratamiento con fármacos y se valora si usted puede ser candidato a ultrasonidos focalizados o a otra opción. Se explican con calma las ventajas y los límites de cada técnica. Si procede, se le deriva al equipo que realiza el tratamiento y se continúa el seguimiento después.
En la persona con Parkinson, esta decisión forma parte de la valoración de las terapias avanzadas.
Antes de la primera visita
- Traiga los informes y las pruebas que tenga (análisis, resonancias o TAC).
- Traiga la lista de la medicación que toma, con las dosis y los horarios.
- Si puede, venga acompañado de un familiar: a menudo aporta información útil.
- Puede pedir la cita para un familiar por teléfono, por WhatsApp o en línea.
Fuentes de referencia
Esta información es general y no sustituye a una visita. Si tiene síntomas de alarma (pérdida de fuerza o de habla de golpe, una crisis que no cede), no pida cita: llame al 112.