Cómo pueden ser las crisis
- Convulsiones: pérdida de conocimiento con sacudidas de brazos y piernas.
- Desconexiones breves: la persona se queda con la mirada fija unos segundos y no responde.
- Crisis focales: sensaciones extrañas, un olor o un sabor raro, movimientos de un brazo o de la cara, o actos automáticos sin darse cuenta.
Si presencia una convulsión
- Mire la hora: cuánto dura es importante.
- Aparte los objetos con los que se pueda golpear y ponga algo blando bajo la cabeza.
- No le sujete ni le meta nada en la boca.
- Cuando terminen las sacudidas, póngalo de lado y quédese a su lado hasta que se recupere.
- Llame al 112 si dura más de 5 minutos, si es la primera vez, si se repite sin recuperarse, si respira con dificultad, si ha ocurrido en el agua, si está embarazada o si se ha hecho daño.
Cómo se diagnostica
Lo más útil es la descripción de quien vio la crisis; un vídeo con el móvil ayuda mucho. Se completa con un electroencefalograma (EEG) y, a menudo, una resonancia.
Tratamiento y seguimiento
El tratamiento habitual son los fármacos antiepilépticos, que se eligen y ajustan según el tipo de crisis, la edad y otras circunstancias, como el deseo de embarazo. En la visita también se habla de la conducción, el trabajo y el sueño.
Si dos fármacos bien elegidos no controlan las crisis (epilepsia farmacorresistente), se valoran otras opciones: el estudio en una unidad de epilepsia por si es posible la cirugía, o la estimulación del nervio vago.
Antes de la primera visita
- Traiga los informes y las pruebas que tenga (análisis, resonancias o TAC).
- Traiga la lista de la medicación que toma, con las dosis y los horarios.
- Si puede, venga acompañado de un familiar: a menudo aporta información útil.
- Puede pedir la cita para un familiar por teléfono, por WhatsApp o en línea.
Fuentes de referencia
Esta información es general y no sustituye a una visita. Si tiene síntomas de alarma (pérdida de fuerza o de habla de golpe, una crisis que no cede), no pida cita: llame al 112.